Uno de los elementos más importantes de nuestro hogar es el colchón. Nos garantiza un descanso adecuado. Muchas personas, a la hora de comprar un colchón, prueban varios modelos, invirtiendo una buena cantidad de dinero. Por eso, a la hora de enviar un colchón porque nos mudamos o porque lo vamos a vender es necesario embalarlo correctamente para garantizar que llegue en perfectas condiciones a su destino. El objetivo primordial es evitar que se deteriore durante el proceso de transporte y entrega. Para enviar un colchón por correo o mensajería es necesario protegerlo.

Proteger el colchón correctamente

Lo primero que debemos hacer es usar papel de embalaje para envolverlo. Para sellar el papel de embalaje alrededor del colchón es recomendable usar cinta de embalaje, pero no abusar de la misma ya que después puede costarte despegarla. También existen bolsas de tamaño grande en la que caben un colchón. Una solución más artesanal es envolver una sábana vieja. Esta protección no es antigolpes, pero sí anti humedad y suciedad.

Mantas para el transporte. Si no tienes una carretilla ni la suficiente fuerza para trasladar el colchón puedes arrastrarlo por el suelo con mantas. Eso sí, ten en cuenta que luego quedarán inservibles. Las mantas también tienen otra utilidad: proteger la parte de abajo del colchón para que este no sufra con los movimientos o vibraciones.

Etiquetar el colchón. Avisa de que es delicado y qué no se pueden apoyar cosas encimas.

Utiliza cartón duro. Utiliza cartón duro para proteger los bordes y esquinas del colchón.

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